Empieza por la receta, no por la compra

Trabaja con una receta formulada para tu perro y conviértela en una lista semanal exacta. Así evitas comprar ingredientes al azar y confiar en que la variedad corrija posibles carencias.

El sistema de una tarde

  1. Revisa el espacio disponible y descongela solo lo necesario para manipular con seguridad.
  2. Pesa cada ingrediente con una báscula fiable.
  3. Prepara raciones diarias en recipientes bajos, etiquetados con fecha y contenido.
  4. Congela pronto y descongela siempre en frigorífico, dentro de un recipiente que evite goteos.
  5. Lava manos, utensilios y superficies al terminar.

Lleva un registro breve

Anota peso corporal, apetito, heces y cualquier cambio. Esta información ayuda a ajustar energía y detectar problemas sin depender de impresiones vagas.