Empieza por la receta, no por la compra
Trabaja con una receta formulada para tu perro y conviértela en una lista semanal exacta. Así evitas comprar ingredientes al azar y confiar en que la variedad corrija posibles carencias.
El sistema de una tarde
- Revisa el espacio disponible y descongela solo lo necesario para manipular con seguridad.
- Pesa cada ingrediente con una báscula fiable.
- Prepara raciones diarias en recipientes bajos, etiquetados con fecha y contenido.
- Congela pronto y descongela siempre en frigorífico, dentro de un recipiente que evite goteos.
- Lava manos, utensilios y superficies al terminar.
Lleva un registro breve
Anota peso corporal, apetito, heces y cualquier cambio. Esta información ayuda a ajustar energía y detectar problemas sin depender de impresiones vagas.